Épica, héroes y sueños


La imagen de Luis Suárez, llorando desconsoladamente camino de los vestuarios después de haber evitado un gol con la mano en el último minuto de la prórroga, fue el momento más sobrecogedor del Mundial. Pero el fútbol tiene estas cosas, que todo cambia en una décima de segundo y lo que era negro se convierte en blanco.

Suárez lloraba, probablemente por la roja, pero Gyan falló el penalti y las lágrimas de tristeza se convirtieron en una alegría inusitada, porque su “parada” le dio a Uruguay la posibilidad de luchar de nuevo por las semifinales, cuando tenían prácticamente los dos pies fuera de Sudáfrica. El delantero del Ajax recurrió a lo único que podía y ya es un ídolo en su país. La mano de Luis pasará a la historia de los Mundiales como lo hizo la de Maradona allá por el 86. Uruguay jugará las semifinales 40 años después gracias a Luis Suárez, aunque él se las perderá por sanción.

La cruz se la llevó Ghana. Todo un continente les apoyaba, pero el destino no quiso que un equipo africano se clasificase para las semifinales por primera vez. Gyan lo tuvo en sus pies, pero mandó el penalti al cielo de Johannesburgo, con escala previa en el larguero. Pudo ser el héroe, pero ese papel le tocó a Luis Suárez. Gyan ha hecho una Copa del Mundo colosal, pero se marcha por la puerta de atrás, a pesar de que minutos después marcó el penalti que le correspondía en la tanda.

Es difícil recordar un momento semejante en un partido, pero a mi me recordó a la final de la Champions del 98 entre el Bayern y el Manchester, en la que los ingleses dieron la vuelta al partido gracias a dos goles en el descuento. El fútbol es así de duro en ocasiones, pero si no te toca sufrir un momento así, es maravilloso.

Aquí os dejo el enlace del resumen del partido. No os lo perdáis, merece la pena.

Épicos también son los partidos entre Argentina y Alemania. Mucho se ha hablado de los duelos entre los sudamericanos e Inglaterra, pero se han medido varias veces más contra los teutones, en duelos en los que siempre saltan chispas. El último fue hace cuatro años, también en cuartos de final, en el Olímpico de Berlín y los anfitriones pasaron a la siguiente ronda, pero los dos anteriores duelos fueron para decidir al campeón del torneo, en 1986 y en 1990, casi nada.

El de hoy “sólo” decidirá un semifinalista, pero se presenta un partido de muchos quilates. Messi, según nos ha ido contando a lo largo de la semana en su recién estrenada cuenta de Twitter, ha estado con fiebre, pero jugará seguro. El 10 de Argentina será la estrella que más brille en un firmamento en el que también destacan Higuaín, Tévez, Ozil, Müller o Klose, es decir, dos ataques de auténtico infarto.

Pero probablemente el partido se decida en las defensas. La que mejor sepa parar a sus rivales tendrá mucho ganado. En teoría Alemania tiene mejor bloque, son más fiables y han jugado a las mil maravillas durante todo el Mundial. Pero el principal problema de Alemania se llama Leo Messi, porque cuando él está sobre el césped cualquier cosa puede pasar. Todavía no ha tenido un gran actuación en la Copa del Mundo. Puede llegar esta tarde, y los germanos saben que si es así harán las maletas porque Messi es el mejor y cuando está fino no se le puede parar.

El primer paso para soñar

España también tiene que recurrir a la épica. En 1950 consiguió su mejor posición en un Mundial al terminar cuarto, pero entonces el formato era diferente al actual y no había semifinales. La Roja busca alcanzar una ronda desconocida y superar el fantasma de cuartos. Ya se consiguió en la Eurocopa y ahora tratarán de hacer lo propio en un Mundial. Es el primer paso para soñar.

Brasil era el coco del torneo, para que nos vamos a engañar. Con la victoria de ayer de Holanda todos soñamos con el título. Brasil parecía un muro insuperable, pero los tulipanes consiguieron que nos viniéramos arriba y dejaron el camino al título más allanado. Pero hay que ir paso a paso. El primero se dio ante Portugal ganando un partido durísimo. El de esta noche será muy similar, pero España mejora en cada partido, nuestros jugadores están convencidos de que el sueño es posible y cada vez están más cerca.

La mejor selección española de la historia quiere hacer algo grande en este Mundial. Quedan tres partidos y las sensaciones cada vez son mejores y además cuentan con Villa, un delantero que cuando está en racha es imparable, como está demostrando en cada encuentro. Seguimos esperando a Torres, pero todo el país confía en que el momento de ‘el Niño’ llegará, o al menos eso esperamos. Lo bueno es que España ha demostrado que no solo son once, sino que también se puede contar con los suplentes, como bien demostró Llorente ante Portugal. Lo que me preocupa es la escasa participación de Cesc y Silva, dos talentos a los que Del Bosque tiene apolillados en el banquillo.

Debemos confiar en el talento de España, tener paciencia para superar a Paraguay y seguir soñando, que la meta está cerca.

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2 pensamientos en “Épica, héroes y sueños

  1. Por finales como el Ghana-Uruguay y partidos como el Brasil-Holanda o el Argentina-Alemania nos apasiona este deporte.
    Gran análisis como siempre.

    Espero poder leer en unas horas tu crónica con España en semifinales.

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