Montanier, de villano a héroe


La imagen que mejor refleja la temporada de la Real Sociedad

La imagen que mejor refleja la temporada de la Real Sociedad

En el partido del Benito Villamarín de la pasada campaña Montanier tocó fondo en el banquillo de la Real Sociedad. Un gol de Iñigo Martínez desde el centro del campo en el descuento le salvó de ser cesado. No me atrevería a decir que la mayoría, pero sí una buena parte de la afición quería –pese a esa victoria y las posteriores– que dejase de entrenar al equipo. Si después de ese partido alguien me dice que año y medio después Montanier iba a dejar al equipo en la Champions le hubiera tomado por loco, pero de remate.

Hay que reconocer que nunca ha tenido el apoyo masivo de la afición, eso está claro. Llegó como un auténtico desconocido y se le vendió como el nuevo Guardiola, lo que contribuyó a que el nivel de exigencia hacia él y el equipo aumentara considerablemente. La victoria en el primer partido de Liga en Gijón y el posterior empate a 2 en Anoeta frente al Barcelona le hicieron ganar crédito, pero pronto empezó a tomar decisiones extrañas y a presentar onces un tanto raros. Ante el Madrid en Anoeta sacó una alineación plagada de defensas y sin recursos ofensivos, demostrando su temor al equipo de Mourinho. Como era de esperar se perdió, pero se perdió dando una imagen muy triste. Es probable que el público de Anoeta nunca le perdonase a Montanier que no saliera a enfrentarse al Madrid, un equipo al que la Real siempre le planta cara en su estadio.

A grandes rasgos la primera temporada de Montanier en Anoeta no fue buena. De no tener firmado un segundo año de contrato es probable que no hubiera seguido, porque se negoció con otros entrenadores y decidieron seguir con el francés al no aceptar ninguno el cargo. Lo mejor que hizo ese año el técnico galo fue confiar ciegamente en dos jóvenes como Illarramendi e Iñigo Martínez, haciéndoles titulares desde el primer momento y conseguir que el equipo jugase muy bien en algunos partidos, un anticipo de lo que podría ser la siguiente temporada.

Del Villamarín a La Rosaleda

Si en su primera temporada el del Villamarín fue un partido clave, en la segunda lo fue el de Málaga. La situación era similar, con el equipo casi en descenso y sin haber puntuado fuera de casa. En algunos partidos se había jugado bien, pero el conjunto de Montanier parecía incapaz de encadenar dos resultados positivos. Esa tendencia cambió en La Rosaleda ante un Málaga que había ganado todos sus partidos de Champions hasta la fecha. En los encuentros posteriores se empezó a vislumbrar la Real que maravillaría en la segunda vuelta.

Antes de ganar en Málaga la Real firmó el que pudo ser el peor partido de la era Montanier, en Anoeta ante el colista Espanyol. Con un juego paupérrimo, con Markel como único mediocentro y Estrada de interior derecho, el público del estadio donostiarra presenció un espectáculo dantesco. El fútbol brilló por su ausencia.

Aquel día, futbolísticamente hablando se tocó fondo, pero en Málaga Montanier decidió cambiar el esquema y poner dos mediocentros en lugar de uno solo. Illarramendi y Pardo dominaron el encuentro de la Rosaleda a su antojo, como sucedió en los partidos posteriores. Ahí empezó el auténtico cambio del equipo, se pasó del inamovible 4-3-3 a un 4-2-3-1 con multitud de variables.

‘Showtime’en Anoeta

Los jugadores se empezaron a sentir más cómodos sobre el césped y con el balón, por lo que los resultados no tardaron en llegar. A medida que se ganaban partidos la confianza crecía y el juego cada vez era mejor, llegando a ofrecer auténticos recitales en algunos encuentros. Hubo media hora ante el Valladolid y el primer tiempo ante el Málaga en Anoeta que la Real pareció un huracán, goleando a sus rivales sin compasión alguna.

Sin embargo creo que el partido más importante del año fue el primero de la segunda vuelta, en casa, ante el imbatible Barça, y para colmo la víspera de San Sebastián, el día más especial del año para cualquier donostiarra. Los de Tito habían ganado todos los encuentros ligueros salvo el choque ante el Madrid, que acabó en tablas, y sólo habían perdido ante el Celtic en Champions. Parecía que el récord de imbatibilidad de la Real de 1980 peligraba –así era porque daba la sensación de que nadie podía ganarles- pero Anoeta vivió una tarde legendaria con una remontada de ensueño culminada con el gol de Agirretxe, un gol que ya está en la historia txuriurdin en uno de los puestos de privilegio.

Es difícil quedarse con un solo encuentro de la temporada. Cada uno tendrá su partido especial, el que más le emocionó, pero yo no recuerdo ningún año que la Real haya firmado tantos partidos épicos. Ante el Valencia se vivió un ambiente en Anoeta como pocas veces se recuerdan, con una comunión absoluta entre grada y equipo. Pasó lo mismo ante el Madrid, que se escapó vivo del feudo donostiarra gracias a Diego López. Ese gol en el descuento de Xabi Prieto que le dio la vida a la Real valió media Champions. Gracias a ese gol se siguió creyendo que el sueño era posible.

Es una pena que Montanier no se pudiera despedir de Anoeta brindando una victoria a la afición ante el todopoderoso Real Madrid, pero el brillante juego del equipo, la trayectoria y la clasificación para la Champions merecían otra despedida. Montanier se fue de Anoeta como llegó, sin hacer ruido, cediendo el protagonismo a los jugadores. Y ese es su gran legado al frente de la Real. Deja un equipo hecho, que juega a las mil maravillas y a unos jugadores que han crecido muchísimo en estas dos temporadas. Todos ellos han mostrado su mejor nivel de la mano del entrenador de Vernon, lo que habla muy bien a favor de Monty.

Reconozco que mis críticas muchas veces pudieran ser excesivas. Probablemente me pasé, pero yo creía en el equipo y en los jugadores, de ahí que mis críticas fueran tan duras. Sabía que la Real tenía unos jugadores fantásticos y que se podía sacar mayor rendimiento del que se sacaba en determinados momentos.

Pero lo que me ha sorprendido gratamente, y no lo esperaba, ha sido la temporada de Carlos Martínez y Agirretxe. Me trago una por una todas mis palabras, porque no daba un duro por ellos y Montanier ha conseguido que alcancen un nivel de Selección, y eso es fruto de la confianza depositada por el entrenador y el trabajo realizado en Zubieta.

Montanier se va como un señor. En su debe queda haberle dado más minutos a Pardo, pero la consagración del riojano la disfrutará el próximo entrenador. El francés se marcha al Rennes haciendo el mejor trabajo posible en la Real. Es imposible mejorar lo conseguido y él se marcha en la cresta de la ola. Mejor irse como un héroe a volver a convertirse en villano.

Merçi beaucoup Philippe

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Así marca los goles la Real


Carlos Vela, el bombardero de Cancún

Carlos Vela, el bombardero de Cancún

Desde hace unas semanas se viene comentando que la Real no sabe atacar a defensas cerradas y creo que es cierto, por lo que he querido analizar cómo marca el equipo de Montanier sus goles. Hay varios datos que son de lo más curioso.

Goleadores: Doce son los jugadores de la Real que han visto puerta esta campaña, siendo Vela el máximo anotador con diez tantos. El azteca marca el 26,3% de los goles del equipo. Le siguen Agirretxe y Chory Castro con cinco goles cada uno. Por detrás están Prieto y Griezmann con cuatro por cabeza.

Pie izquierdo: De los 38 goles marcados por los txuriurdines, 20 han sido con el pie izquierdo (52,6%), 14 con el derecho (36,8%) y 4 de cabeza (10,5%). Teniendo en cuenta que Vela, Griezmann y Chory Castro son zurdos no es de extrañar que la izquierda sea la pierna con la que más goles se han conseguido.

La misión imposible: Ningún jugador de la Real Sociedad ha conseguido marcar gol de falta esta temporada. De hecho, si la memoria no me falla, no se ha marcado de libre directo desde que se retornó a la máxima categoría, y esta ya es la tercera campaña. Es el gran lunar de un equipo que tiene un gran bagaje goleador, pero que no saca rendimiento de las numerosas ocasiones que dispone a balón parado. Para colmo, este año tampoco se ha marcado ningún gol rematando una falta.

Córners: Desde que Montanier aterrizase en el banquillo de Anoeta muchos córners se botan en corto, el denominado ‘gilicórner’. Es imposible saber cuantos se han sacado así y cuantos directos, pero de los 164 corners de los que dispuso la Real hasta el partido del Levante sólo 6 acabaron en gol, el 3,6%. Eso indica o que no ha tenido suerte en el remate o que no se trabaja la estrategia lo suficiente, ya que el dato es preocupante.

Los jugadores de la Real celebran un golDe los 6 goles anotados tras botar un saque de esquina 3 fueron de cabeza (Iñigo Martínez, Mikel González y Elustondo), y Griezmann anotó en Zorrilla con el pie después de un rechace. Chory Castro marcó al Barça en un balón que le cayó tras un córner botado en corto, al igual que Agirretxe en Zaragoza.

Remates: Mucho se ha hablado en las últimas semanas sobre la dificultad de atacar una defensa cerrada y cómo superarla. Ningún entrenador tiene la fórmula mágica ni hay una manera infalible para hacerlo. Está claro que a la Real le cuesta un mundo derribarlas y prueba de ello es que sólo se ha marcado un gol en remate de cabeza a centro lateral. Fue Carlos Martínez al Getafe a centro de De la Bella y es el único gol que se ha marcado con la testa sin contar los córners. Otras temporadas Agirretxe anotaba varios de esta manera, pero está claro que esta temporada no ha tenido suerte.

Los de Montanier no están teniendo suerte en los remates (golpear el balón al primer toque), ya que son pocos los goles que se han logrado de esta forma. El más importante y el que todos tenemos en la memoria fue el de Agirretxe ante el Barça que le dio a la Real los tres puntos y mantuvo el récord de imbatibilidad en posesión del club txuriurdin.

Las transiciones: Son la joya de la corona y lo que mejor hace el equipo de Montanier. Apenas se han marcado goles en remates y no se sabe atacar a una defensa bien cerrada, pero la Real es mortal con espacio en el centro del campo y llegando desde atrás. 16 de los 38 goles se han marcado en claras transiciones (42,1%). Los mejores tantos han llegado de esta manera, apareciendo con velocidad y el balón controlado. La Real no se encuentra cómoda mareando la perdiz al borde del área, prefiere cruzar con velocidad el centro del campo y llegar a la portería, lo antes posible, aunque no importan los pases que haya que ejecutar. Eso sí, la clave es la velocidad a la que se ejecutan las acciones.

Para muestra un botón: el gol de Vela al Sevilla. En mi opinión el mejor que han marcado este año. Esa combinación en el centro del campo pocos equipos pueden realizarla.

Muchas de estas acciones han terminado en gol o en ocasiones muy claras, aunque los rivales recurren a las faltas habitualmente cuando un realista enfila la portería, de ahí que se generen tantas amarillas. Las ocho expulsiones consecutivas no son casualidad, son a causa de la calidad y velocidad de los jugadores realistas.

Penaltis: Los txuriurdines tienen un 100% de efectividad esta temporada (13,1% del total de los goles). Han lanzado cinco penaltis y los han marcado todos. Vela ha anotado cuatro y Prieto uno, en el Bernabéu, el día de su único hat-trick en Primera división.

Larga distancia: La Real tiene jugadores que golpean muy bien el balón, por lo que es curioso que sólo haya marcado dos goles (5,2%) desde fuera del área. Zurutuza ante el Levante y Griezmann en Valladolid son los únicos que pueden presumir en el vestuario de haberlo conseguido. A buen seguro que Chory Castro o Vela consiguen hacerlo antes de que finalice la campaña.

Individualidades: Messi y Cristiano son los reyes de las individualidades, los Juan Palomo de la Liga y aunque en la Real haya algún que otro ‘chupón’ pocas jugadas individuales acaban en gol. Lo consiguieron Zurutuza en su único gol y Vela ante el Deportivo, pero es injusto no destacar que grandes individualidades acaban en gol ya sea tras un pase o un rechazo, como bien demostró Agirretxe ante el Celta después de un grandioso slalom obra de Antoine Griezmann.

Defensas: Es curioso que los cuatro defensas que más minutos han disputado: Carlos Martínez, Mikel González, Iñigo Martínez y De la Bella hayan marcado, como mínimo, un gol cada uno. Ante la ausencia de un killer y la baja cifra goleadora de los dos nueves, Agirretxe e Ifrán, son los jugadores de segunda línea quienes llevan el peso goleador del equipo.

Llama la atención que de los jugadores que se encargan de organizar el juego ninguno haya conseguido marcar gol, ya que el día que Zurutuza anotó ante el Levante ejercía de mediapunta, y en Vigo, cuando Elustondo marcó en un córner, estaba jugando de central. Pardo, Illarramendi y Markel son tres de los que todavía no han marcado y eso que juegan la mayoría de los encuentros.

La Real se atasca ante el muro levantino


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La Real no pudo pasar del empate ante el Levante en Anoeta (1-1), en un partido marcado por la expulsión del visitante Karabelas en la segunda parte. Es el octavo partido consecutivo que los donostiarras juegan en superioridad numérica, pero como ante el Celta o el Depor, esa superioridad no se plasmó en el marcador.

Si hay un equipo al que poco le importa jugar con uno menos, ese es el Levante. Los pupilos de JIM se manejan a la perfección en ese tipo de circunstancias y apenas echaron en falta al jugador expulsado. Para colmo, la expulsión provocó que el Levante se echase atrás para defender el punto que tenían en ese momento y el partido prácticamente concluyó ahí.

Resulta muy complicado atacar a equipos que saben defender y acumulan muchos jugadores en la frontal del área. El Madrid no sabe hacerlo, al Barça le cuesta muchísimo y la Real no es una excepción. Cabe destacar que hasta ese momento el equipo de Montanier se había mostrado superior al Levante, pero no supo crear peligro tras la expulsión.

En el partido disputado en una soleada mañana en Anoeta se pudieron distinguir dos encuentros diferentes en uno mismo. Uno con igualdad numérica y otro tras la expulsión. En el primero las fuerzas estuvieron igualadas, con un Levante agazapado que esperaba su oportunidad a la contra. Pero en una salida rápida de los valencianos Mikel González estuvo muy listo robando el balón, se lo cedió a Vela, que provocó un penalti y la primera amarilla de Karabelas.

20130217-164608.jpgEl maya lo ejecutó a la perfección y el gol puso por delante a los locales, a los que la alegría les duró poco, al empatar Michel en otra pena máxima que Bravo estuvo a punto de detener. Con el 1-1 en el marcador las mejores ocasiones las tuvo la Real, que no se fue al descanso en ventaja al no llegar Griezmann a rematar bien un excelente centro desde la banda derecha.

Tras la reanudación el partido siguió por los mismos derroteros, con una Real sólida que llegaba y creaba peligro en la portería de Keylor Navas. Pero la expulsión mató el partido, el Levante se encontró más cómodo en el rol que debió desempeñar, ya que la Real no supo cambiar el partido.

Montanier lo intentó dando entrada a Pardo por Markel. El dominio se acrecentó, pero no se tradujo en oportunidades claras de gol, salvo un disparo lejano de Griezmann y una llegada del propio Pardo que no consiguió rematar. Visto que no se conseguía derrumbar la muralla granota, el técnico galo decidió quemar todas las naves y puso a Agirretxe e Ifrán, los dos delanteros que estaban en el banquillo. Hay un dicho en el fútbol que dice que por acumular más delanteros no se ataca mejor, y así ocurrió en Anoeta, ya que la Real apenas generó peligro con ellos en el campo.

Las ocasiones realistas fueron muriendo a medida que avanzaba el tiempo y al final ambos equipos se llevaron un punto. El Levante sigue siendo una de las bestias negras de la Real Sociedad, pero ya toca empezar a pensar en un derbi que hay que ganar para no perder la inercia positiva. Si hay un año en el que hay que ganar en San Mamés es éste. Se puede.

Una Tamborrada heroica


Empieza la segunda vuelta del campeonato y la Real lo hace con el partido más complicado posible, la visita del líder e invicto Barcelona a Anoeta la víspera del día de San Sebastián, el día más especial del año para los donostiarras.

El de este fin de semana es uno de los tres partidos grandes de la temporada, junto al Derbi y la visita del Real Madrid. Se espera que Anoeta luzca sus mejores galas y se llene para recibir al equipo de Tito Vilanova, que todavía no ha perdido en Liga y amenaza seriamente el récord de imbatibilidad que aún ostenta la Real Sociedad.

Si hay un partido complicado para la Real es éste, puesto que el Barça sólo ha empatado un partido en Liga, lo hizo en el Camp Nou ante el Real Madrid, el resto de sus partidos los cuentan por victorias, por lo que han ganado todos los partidos que han disputado a domicilio. Es una auténtica salvajada, pero hay que tener fe y esperanza, porque de lo contrario la derrota es inevitable.

La Real debe salir con respeto ante el líder, pero sin miedo, si el equipo sale temeroso y asustado la derrota está asegurada. Desde hace temporadas, cuando la Real sale a defender pierde seguro, tenemos ejemplos a patadas, uno de los más recientes la última visita del Madrid a Anoeta. La alineación de Montanier fue un insulto a los aficionados, que sabían que el equipo perdería en cuanto conocieron el once inicial. Así qué desde estas líneas pido encarecidamente a Montanier que se deje de experimentos, le va a ver el mundo entero y llamará más la atención si su equipo hace un gran partido. ¿Le servirá este partido al francés para llamar la atención de un gran club? Esperemos que así sea.

Como comenté el lunes en la tertulia de Gipuzkoa Sport, creo que el ejemplo en el que se debe mirar la Real debe ser el Betis de Pepe Mel, que pese a perder en el Villamarin fue el equipo que mayores problemas le creó al todopoderoso Barça.

Puntuar ya sería un logro y una victoria un auténtico bombazo, pero que quieren que les diga, yo no pierdo la esperanza y a medida que se acerque la hora del partido la confianza en la Real irá creciendo. Algún día tienen que perder, ¿por qué no van a hacerlo en Anoeta?

Otro de los aspectos a destacar es que el Barcelona en los últimos años, en la época de Guardiola más concretamente, sufría un bajón de juego en los meses de enero y febrero. Desconocemos si con Tito Vilanova sucederá lo mismo, pero el miércoles empataron en casa ante el Málaga, ¿estamos a las puertas de la primera derrota culé?

Para terminar, en lo que realmente confío, y eso no nos va a fallar, es en la mística que se vive en San Sebastián la víspera del día grande, un día así la Real no puede perder, es imposible, me niego a pensar en una Tamborrada a medio gas por la derrota del equipo. Sólo por eso el,equipo debe hacer la machada y ganar al líder. Anoeta será un hervidero ansioso de escuchar la Marcha para celebrar el triunfo. ¡Qué suenen los tambores!

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Pardo espera otra oportunidad


Este domingo se miden Real Sociedad y Atlético de Madrid en Anoeta, en un partido en el que los colchoneros tratarán de defender el coliderato de la Liga. Aunque entre ambos clubes hay diferencia en la clasificación, poseen una cosa en común: cuentan en sus filas con dos de los centrocampistas más prometedores de la actualidad. Esos jugadores son Rubén Pardo en la Real y Oliver Torres en el Atlético.

Los dos se dieron a conocer en el Europeo Sub 19, Pardo en el de hace dos años y Oliver en la última edición, y aunque no fueron designados los mejores jugadores, brillaron por encima del resto siendo los encargados de hacer jugar a sus respectivos equipos. Eran los ‘Xavi’, jugadores que hacen mejores a sus compañeros, una especie única.

El colchonero compartió vestuario en verano con Deulofeu y Jesé, que se llevan la fama y la atención mediática por ser muy buenos y pertenecer a Barça y Madrid, respectivamente. Eran los dos cracks, pero muchos nos quedamos maravillados con el fútbol de un chaval bajito que dominaba el partido a su antojo. Ese chaval era Oliver Torres, que aunque no está contando Simeone en este inicio de campaña, va a ser la referencia del Atlético en un futuro no muy lejano.

El caso de Pardo es muy similar. Pocos realistas se perdieron la final del Europeo Sub 19 de 2011 disputado en Rumanía en la que se enfrentaron España y la República Checa. El centrocampista riojano fue el general, el que más mandaba y quien se echó el equipo a la espalda cuando las cosas se torcieron. No lo nombraron mejor jugador, pero no importaba, la parroquia txuriurdin se dio cuenta de que ahí había un diamante en bruto.

Sin embargo pronto llegaron los sinsabores para el de Rincón de Soto, ya que Montanier, el entrenador de la Real, consideraba que no estaba preparado para competir en la élite. Debutó ante el Madrid en Anoeta y fue titular por primera vez en el Camp Nou, los dos rivales ante los que menos se le puede exigir. Apenas dispuso de minutos, pero cuando salía al campo demostró que era un futbolista diferente, de los que hay pocos.

Su gran oportunidad le llegó un lunes de febrero. Montanier tenía pocos efectivos en el centro del campo ante la visita del Sevilla y decidió alinear a Pardo de titular en Anoeta, por primera y última vez hasta la fecha. Ni que decir tiene, porque a ninguno se nos ha olvidado, que su partido fue magnífico, con varios pases verticales marca de la casa y un golazo que la afición celebró como sí fuera un título. El Príncipe se coronó aquella noche, pero fue un espejismo porque no volvió a aparecer en ninguna alineación el resto de la temporada.

Este verano el técnico francés señaló que le veía mejor físicamente, más prepararado y aseguró que dispondría de más minutos está campaña. En el primer partido en casa ante el Celta revolucionó el encuentro, lo que le sirvió para ser titular en Mallorca, donde nadie de la Real estuvo a buen nivel. Desde entonces por culpa de una lesión en un amistoso no ha vuelto a jugar.

Con Zurutuza y Elustondo de baja, el entrenador apenas cuenta con efectivos en el centro del campo, por lo que Pardo puede tener su oportunidad. ¿Será este domingo?

La última visita del Tigre


Este domingo el Atlético de Madrid visita Anoeta, con todo lo que ello conlleva. Es uno de los partidos grandes de la temporada, uno de esos encuentros que el aficionado marca en rojo en el calendario. Después de las dos ultimas derrotas por 2-4 y 0-4 ante los colchoneros, en San Sebastián hay ganas de revancha.

El Atlético que pasó por Anoeta en enero, el día después de la Tamborrada, era un boceto del equipo que es ahora. Simeone acababa de llegar, pero los jugadores ya iban asimilando las ideas del técnico argentino. Líneas muy juntas, presión, velocidad y, sobretodo, máxima competitividad, son las principales características del equipo Supercampeón de Europa. Y si todo esto fuera poco, Falcao como guinda del pastel.

El colombiano está en el Olimpo de los delanteros, ahora mismo poco tiene que envidiar a Messi y Cristiano Ronaldo. Con un promedio goleador superior a ambos esta temporada, todo lo que toca lo convierte en gol. Parece que mucha gente le descubre ahora, pero Falcao marcó 18 goles en 16 partidos de Europa League en su última campaña en Oporto. Fue el mejor jugador del torneo y se proclamó campeón, gracias a un gol suyo en la final ante el Sporting de Braga.

Es un goleador descomunal, en eso todos coincidimos. Pocos delanteros tienen más hambre que él y si un balón vuela por el área es muy probable que acabe siendo rematado por el Tigre. Muchos le comparan con Hugo Sánchez por su dominio del remate, pero creo que Falcao le ha superado, ya que fuera del área es mucho más completo de lo que era el mexicano.

El del domingo será el segundo partido en Anoeta de Rada, como le conocen en el vestuario. Es la antítesis de un divo, miembro de la iglesia evangelista y extremadamente educado. Su forma de ser llamó la atención del resto de jugadores cuando aterrizó en el vestuario del Calderón. Sus nuevos compañeros alucinaron al conocerle y le apodaron “Flanders”, por sus buenos modales y por utilizar los diminutivos como el famoso personaje de los Simpson.

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Otra curiosidad del delantero colombiano es que Falcao no es su apellido como mucha gente piensa, sino su segundo nombre. Se llama Radamel Falcao García. Su padre admiraba tanto al famoso jugador brasileño, campeón del mundo en México 70, que quiso honrarle poniéndole el nombre a su hijo.

Ver jugar a Falcao en directo será un privilegio, porque a menos que la Real entre en Champions los próximos años, será difícil que vuelva a pisar el verde de Anoeta. La situación económica del Atlético le obliga a vender y hay varios clubes dispuestos a llevarse al colombiano, ya sea en enero o el próximo verano. Si Cerezo y compañía consiguen retenerle en el Manzanares será un auténtico milagro.

¿Qué puede hacer la Real para pararlo?

Es lo que se preguntan todos los equipos y lo que tratan de hacer, pero por ahora pocos han conseguido, ya que ha marcado once goles en siete encuentros con la camiseta rojiblanca, más los cuatro que ha anotado con su selección. Por sí alguien no lo recuerda, en Anoeta consiguió su primer Hat-trick con el Atlético de Madrid, en una noche de infausto recuerdo para la afición txuriurdin.

Parar a Radamel Falcao es realmente complicado, pero si la Real quiere evitar que marque deberá anular a los pasadores, es decir, a los jugadores de las bandas y quienes le asisten desde detrás. La labor de los centrocampistas y laterales en la presión se antoja fundamental, pero los jugadores más adelantados también deberán poner su granito de arena, puesto que para evitar que le lleguen los balones al colombiano todos deben ayudar.

El Atlético de Falcao es un examen importante para la Real. Por primera vez en la temporada se va a medir a un equipo de nivel y en plenitud. Se visitó al Barça y no hubo opción para dar la sorpresa en el peor campo posible, por eso el del domingo será un partido para calibrar el nivel real del equipo de Montanier. Es un encuentro en el que se debe demostrar sí hay equipo para luchar por Europa como muchos pensamos, o sí se nadará un año más en la mediocridad y en la lucha por la salvación.

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