La Real enseña el camino


Prieto sigue aumentando su leyenda en Madrid

Prieto sigue aumentando su leyenda en Madrid

La Real Sociedad volvió a hacer este fin de semana lo que ningún equipo había conseguido esta liga: ganar al Atlético en el Calderón. Después de la machada de superar al invicto Barça en Anoeta los de Montanier se propusieron el más difícil todavía y se marcaron una machada de las que tardan en olvidarse.

Ganar la misma temporada en la Rosaleda, Mestalla, San Mamés y el Calderón está al alcance de muy pocos conjuntos. Estos cuatro estadios han albergado competiciones europeas esta campaña, lo que le da todavía más valor a la gesta de la Real. Eran, teóricamente, equipos superiores con un presupuesto mucho mayor, pero el equipo de Montanier ha sabido crecer e imponerse en campos en los que es muy difícil puntuar.

El Calderón era el estadio más inexpugnable de la Liga. Las cifras están ahí. El Atlético había ganado los 14 partidos que había disputado allí, hasta que llegó la Real. Después de silenciar Bilbao con aquel memorable 1-3 cualquier realista soñaba con hacer algo grande a orillas del Manzanares.

Lo que parecía una quimera se consiguió. En un encuentro muy duro y ante un rival que peleaba todos los balones como si fueran el último se consiguió una victoria de categoría. Si hace una semana decíamos que el equipo no había defendido bien ante el Betis, en el Calderón sucedió todo lo contrario. La misión era dejar la portería a cero y los soldados de Monty se empeñaron en llevarla a cabo.

El técnico francés quiso reforzar el centro del campo y dejó a Agirretxe en el banco y dio entrada a Illarramendi, ausente ante el Betis por lesión. Con un hombre más en medio se perdió llegada y los atacantes apenas pusieron en apuros a un Courtois que sólo había  recibido cinco goles en casa.

La primera parte tuvo poco fútbol. Muchos balones disputados, pero la Real se defendía bien y el Atlético lo intentó desde lejos al no poder penetrar en la defensa blanquiazul. Lo más destacable fue una entrada de Arda Turan a Illarramendi con los tacos por delante que podía haber lesionado al mutrikuarra. Ayza Gámez lo vio, pero no se atrevió a expulsar al turco, que no debió llegar al descanso porque hizo una falta clara a Vela al borde del área y en la falta posterior golpeó el balón con la mano. Tampoco era de esperar que Ayza echase una mano a la Real.

La Real ya es capaz de ganar en cualquier campo

La Real ya es capaz de ganar en cualquier campo

Tras el descanso el Atlético salió enchufadísimo y con la misión de batir a Bravo lo antes posible. Fueron los minutos más complicados del partido porque la Real no estuvo tan fina como en la primera parte. Cuando parecía que el gol del Atlético no tardaría en llegar la Real pegó su zarpazo. Griezmann montó la contra y puso un balón a Prieto que se quedó solo delante de Courtois al que batió por bajo. Era el cuarto gol del capitán realista en Madrid en dos meses, se crece cuando juega allí. Es justo decir que el linier no vio que Prieto estaba en fuera de juego cuando Griezmann le dio el pase, pero no es un error que se le pueda achacar a Ayza Gámez, sino a su auxiliar.

Con el 0-1 en el marcador la Real se dedicó a defender y a hacer lo que hacen muchos equipos en Anoeta, pertrecharse delante del portero en dos líneas muy difíciles de batir. En el Calderón quedó demostrado que es muy complicado crear ocasiones cuando un equipo se sitúa así. El Atlético tuvo oportunidades para empatar, no muchas, pero alguna tuvo. Entre Bravo y unos defensas que estuvieron sobresalientes consiguieron mantener la puerta a cero y llevarse los tres puntos a San Sebastián.

Los realistas no se llevaron más puntos de milagro de Madrid, puesto que Diego Costa pisó a propósito a Agirretxe cuando el de Usurbil estaba en el suelo. El árbitro vio la acción pero no consideró oportuno expulsar al brasileño, al que sus malas artes empañan el excelente futbolista que es.

Hay que pensar ya en el Valladolid y en sumar los tres puntos en Anoeta. Los dos últimos partidos ante Betis y Levante se saldaron en empates, por lo que es fundamental volver a ganar en casa.

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Homenaje al fútbol ofensivo en Anoeta


Los jugadores realistas celebran uno de los goles conseguidos ante el Betis.

Los jugadores realistas celebran uno de los goles conseguidos ante el Betis.

Cualquier amante del fútbol defensivo se hubiera vuelto loco ayer en Anoeta. La Real Sociedad y el Betis firmaron tablas (3-3) después de un combate entre dos púgiles que buscaron la victoria en todo momento. Los realistas se dejaron contagiar del fútbol sin control y vertiginoso de los verdiblancos para el disfrute de los aficionados, ya que ambos conjuntos disputaron el partido más divertido de toda la temporada con mucha diferencia.

Triunfaron los ataques sobre las defensas como demuestra el marcador, pero el descontrol fue tal que es difícil asegurar que alguno de los dos equipos jugó bien. En ataque desde luego, pero las dos defensas dejaron mucho que desear.

Anoeta fue una pradera en la que todos los jugadores iban de un lado a otro sin descanso. Es muy complicado disfrutar de un partido con semejante ritmo durante los noventa minutos. Ni el más viejo del lugar recuerda un partido en San Sebastián con más llegadas a las áreas, aunque los porteros tampoco tuvieron que intervenir en exceso.

El problema de los dos equipos fue que estaban tan preocupados por atacar que dejaban descubiertas las defensas. Los centrocampistas no daban a basto ante las continuas avalanchas rivales. Markel hizo lo que pudo y más teniendo en cuenta que los cuatro de arriba y Zurutuza apenas le ayudaron en las tareas defensivas.

El partido comenzó con el Betis mandando aunque la Real llegaba más. Suyas fueron las primeras ocasiones claras, pero Adrián y el linier impidieron que los locales se adelantasen en el marcador. El juez de línea no estuvo nada acertado y señaló varios fueras de juego que no eran. Uno de ellos anuló un golazo de Griezmann que hubiera puesto a la Real por delante. Fue un remate espectacular del galo, que recordó al segundo gol de Balotelli en la semifinal de la Eurocopa ante Alemania.

Antoine está de vuelta, gran noticia para la Real.

Antoine está de vuelta, gran noticia para la Real.

Los de Montanier merecieron mejor suerte en la primera parte. Se fueron al descanso por detrás en el marcador, pero bien pudo ser al revés. Tras un remate al palo de Agirretxe el Betis inauguró el marcador en una contra en la que la Real no replegó bien y Jorge Molina encontró el hueco para plantarse delante de Bravo y batirle sin dificultad.

Anoeta ovacionó a su equipo cuando se retiró en el descanso. No tuvieron suerte, pero lo habían intentado por todos los medios. Esos animos calaron en los jugadores realistas, como bien demostraron en la reanudación.

Mikel González puso un borrón a su excelente trayectoria en el segundo gol del Betis. Involuntariamente hizo un sombrero a Bravo y Pabón, que estuvo en todos lados, aprovechó el regalo. Antes de que los visitantes pudiesen darse cuenta de la situación en la que estaban, Vela acortó diferencias al enganchar un balón dentro del área a bote pronto.

El partido entró en una espiral de goles y ocasiones que duró los veinte primeros minutos del segundo acto. Iñigo Martínez empató el partido rematando completamente solo un córner y once minutos después de que Vela marcase, Prieto puso por delante a su equipo gracias a un penalti regalado por el árbitro. Iglesias Villanueva consideró que Ángel golpeó el balón con el brazo dentro del área, pero la jugada es dudosa.

En ese momento la Real debió detener el partido y cortar el ritmo al que se estaba jugando, justo lo que el Betis no supo hacer, pero no tenía sobre el campo ningún jugador capacitado para hacerlo. Ni Markel ni Zurutuza saben y Pardo estaba en el banquillo. Los donostiarras echaron en falta a un Illarramendi que no pudo jugar por lesión y que es el único capaz de mandar y de hacer jugar al ritmo que él marca. Son muchos los aficionados realistas que piensan que con el rubio de Mutriku se hubiera ganado el encuentro, y probablemente no les falte razón, pero es imposible saberlo.

¿Por qué todos los jugones sonríen igual? Cuando Vela sonríe así, el rival tiembla.

¿Por qué todos los jugones sonríen igual? Cuando Vela sonríe así, el rival tiembla.

Los goles no terminaron con el de Prieto. Pabón puso el empate definitivo en el marcador en el minuto 66. El partido más loco de la historia de Anoeta vivió 20 minutos de frenesí con cinco goles, lo nunca visto. El desgaste había sido tal que los calambres no tardaron en llegar. Vela acabó agotado pero fue el realista más activo. Fue decisivo en los tres goles realistas: marcó el primero, dio el segundo y participó en la jugada del penalti. Es el jugador más en forma y decisivo de la plantilla. Demostró su implicación buscando el cuarto gol cuando no le quedaban fuerzas, encarando una y otra vez a cuantos defensas le salían al paso. No consiguió su objetivo, pero Anoeta valoró el partidazo del azteca. Vela es un lujo para la Real y para la Liga española.

Este próximo domingo la Real tiene un examen complicado, una autentica prueba de madurez. Visita el Vicente Calderón, feudo de un Atlético de Madrid que cuenta por victorias los partidos ligueros jugados allí. Si la Real quiere jugar en Europa debe demostrar a orillas del Manzanares que está capacitada para ello ante un equipo que no le va a regalar absolutamente nada. Pero si se ganó al invencible Barça y se hizo lo propio en San Mamés, ¿por qué no se va a ganar en el Calderón?  

Así marca los goles la Real


Carlos Vela, el bombardero de Cancún

Carlos Vela, el bombardero de Cancún

Desde hace unas semanas se viene comentando que la Real no sabe atacar a defensas cerradas y creo que es cierto, por lo que he querido analizar cómo marca el equipo de Montanier sus goles. Hay varios datos que son de lo más curioso.

Goleadores: Doce son los jugadores de la Real que han visto puerta esta campaña, siendo Vela el máximo anotador con diez tantos. El azteca marca el 26,3% de los goles del equipo. Le siguen Agirretxe y Chory Castro con cinco goles cada uno. Por detrás están Prieto y Griezmann con cuatro por cabeza.

Pie izquierdo: De los 38 goles marcados por los txuriurdines, 20 han sido con el pie izquierdo (52,6%), 14 con el derecho (36,8%) y 4 de cabeza (10,5%). Teniendo en cuenta que Vela, Griezmann y Chory Castro son zurdos no es de extrañar que la izquierda sea la pierna con la que más goles se han conseguido.

La misión imposible: Ningún jugador de la Real Sociedad ha conseguido marcar gol de falta esta temporada. De hecho, si la memoria no me falla, no se ha marcado de libre directo desde que se retornó a la máxima categoría, y esta ya es la tercera campaña. Es el gran lunar de un equipo que tiene un gran bagaje goleador, pero que no saca rendimiento de las numerosas ocasiones que dispone a balón parado. Para colmo, este año tampoco se ha marcado ningún gol rematando una falta.

Córners: Desde que Montanier aterrizase en el banquillo de Anoeta muchos córners se botan en corto, el denominado ‘gilicórner’. Es imposible saber cuantos se han sacado así y cuantos directos, pero de los 164 corners de los que dispuso la Real hasta el partido del Levante sólo 6 acabaron en gol, el 3,6%. Eso indica o que no ha tenido suerte en el remate o que no se trabaja la estrategia lo suficiente, ya que el dato es preocupante.

Los jugadores de la Real celebran un golDe los 6 goles anotados tras botar un saque de esquina 3 fueron de cabeza (Iñigo Martínez, Mikel González y Elustondo), y Griezmann anotó en Zorrilla con el pie después de un rechace. Chory Castro marcó al Barça en un balón que le cayó tras un córner botado en corto, al igual que Agirretxe en Zaragoza.

Remates: Mucho se ha hablado en las últimas semanas sobre la dificultad de atacar una defensa cerrada y cómo superarla. Ningún entrenador tiene la fórmula mágica ni hay una manera infalible para hacerlo. Está claro que a la Real le cuesta un mundo derribarlas y prueba de ello es que sólo se ha marcado un gol en remate de cabeza a centro lateral. Fue Carlos Martínez al Getafe a centro de De la Bella y es el único gol que se ha marcado con la testa sin contar los córners. Otras temporadas Agirretxe anotaba varios de esta manera, pero está claro que esta temporada no ha tenido suerte.

Los de Montanier no están teniendo suerte en los remates (golpear el balón al primer toque), ya que son pocos los goles que se han logrado de esta forma. El más importante y el que todos tenemos en la memoria fue el de Agirretxe ante el Barça que le dio a la Real los tres puntos y mantuvo el récord de imbatibilidad en posesión del club txuriurdin.

Las transiciones: Son la joya de la corona y lo que mejor hace el equipo de Montanier. Apenas se han marcado goles en remates y no se sabe atacar a una defensa bien cerrada, pero la Real es mortal con espacio en el centro del campo y llegando desde atrás. 16 de los 38 goles se han marcado en claras transiciones (42,1%). Los mejores tantos han llegado de esta manera, apareciendo con velocidad y el balón controlado. La Real no se encuentra cómoda mareando la perdiz al borde del área, prefiere cruzar con velocidad el centro del campo y llegar a la portería, lo antes posible, aunque no importan los pases que haya que ejecutar. Eso sí, la clave es la velocidad a la que se ejecutan las acciones.

Para muestra un botón: el gol de Vela al Sevilla. En mi opinión el mejor que han marcado este año. Esa combinación en el centro del campo pocos equipos pueden realizarla.

Muchas de estas acciones han terminado en gol o en ocasiones muy claras, aunque los rivales recurren a las faltas habitualmente cuando un realista enfila la portería, de ahí que se generen tantas amarillas. Las ocho expulsiones consecutivas no son casualidad, son a causa de la calidad y velocidad de los jugadores realistas.

Penaltis: Los txuriurdines tienen un 100% de efectividad esta temporada (13,1% del total de los goles). Han lanzado cinco penaltis y los han marcado todos. Vela ha anotado cuatro y Prieto uno, en el Bernabéu, el día de su único hat-trick en Primera división.

Larga distancia: La Real tiene jugadores que golpean muy bien el balón, por lo que es curioso que sólo haya marcado dos goles (5,2%) desde fuera del área. Zurutuza ante el Levante y Griezmann en Valladolid son los únicos que pueden presumir en el vestuario de haberlo conseguido. A buen seguro que Chory Castro o Vela consiguen hacerlo antes de que finalice la campaña.

Individualidades: Messi y Cristiano son los reyes de las individualidades, los Juan Palomo de la Liga y aunque en la Real haya algún que otro ‘chupón’ pocas jugadas individuales acaban en gol. Lo consiguieron Zurutuza en su único gol y Vela ante el Deportivo, pero es injusto no destacar que grandes individualidades acaban en gol ya sea tras un pase o un rechazo, como bien demostró Agirretxe ante el Celta después de un grandioso slalom obra de Antoine Griezmann.

Defensas: Es curioso que los cuatro defensas que más minutos han disputado: Carlos Martínez, Mikel González, Iñigo Martínez y De la Bella hayan marcado, como mínimo, un gol cada uno. Ante la ausencia de un killer y la baja cifra goleadora de los dos nueves, Agirretxe e Ifrán, son los jugadores de segunda línea quienes llevan el peso goleador del equipo.

Llama la atención que de los jugadores que se encargan de organizar el juego ninguno haya conseguido marcar gol, ya que el día que Zurutuza anotó ante el Levante ejercía de mediapunta, y en Vigo, cuando Elustondo marcó en un córner, estaba jugando de central. Pardo, Illarramendi y Markel son tres de los que todavía no han marcado y eso que juegan la mayoría de los encuentros.